El crecimiento medio durante el periodo es de 3-3,5 Kg y 6 cm anuales, se produce de forma discontinua, en 3-6 picos distribuidos de forma irregular cada año, y cada uno de ellos durante una media de 8 semanas. La circunferencia de la cabeza sólo aumenta 2-3 cm durante todo el período, lo que refleja un crecimiento encefálico más lento que antes; la mielinización se ha completado a los 7 años de edad.
Durante la infancia media el hábito corporal (endomórfico, mesomórfico o ectomórfico) tiende a permanecer más o menos estable. Las porciones media e inferior de la cara crecen de forma gradual. La pérdida de los dientes de leche es un signo muy llamativo de maduración y comienza después de la erupción de los primeros molares, hacia los 6 años de edad.
La sustitución por dientes permanentes ocurre a una tasa de alrededor de 4/año.
Los tejidos linfoides se hipertrofian, lo que con frecuencia da lugar a amígdalas y adenosis impresionantes, que pueden requerir extirpación quirúrgica.
La fuerza muscular, la coordinación y la resistencia aumentan de forma progresiva, al igual que la capacidad para realizar movimiento complejos, como bailar, los lanzamientos en el baloncesto o tocar el piano.



