La fimosis es el estrechamiento permanente de la apertura del prepucio que impide su deslizamiento sobre el glande. Hasta los 3 años, salvo en casos extremos, se considera fisiológica, pues en el recién nacido varón el espacio prepucial está incompletamente desarrollado y el prepucio está adherido al glande. De hecho sólo el 4% de los recién nacidos muestran un prepucio totalmente retraíble.
Con el desarrollo normal y las erecciones fisiológicas desaparecen las adherencias y se ensancha la abertura del prepucio, haciéndose fácilmente retraíble. Los intentos de retracción forzada del prepucio en neonatos y lactantes deben evitarse, ya que pueden rasgar el prepucio. La fimosis en el niño suele ser congénita y rara vez adquirida, debido a fibrosis o inflamaciones recurrentes.
El tratamiento es quirúrgico (prostectomía) y generalmente se realiza hacia los 5 a 7 años, tanto por esperar la posible solución espontánea como por razones psicológicas. El pene con frenillo corto, que motiva una flexión del glande y dificulta la retracción del prepucio, requiere igualmente tratamiento quirúrgico.



