
Proteger los labios
Los labios no se broncean, pero se pueden quemar por la exposición al sol. Regularmente la aplicación de protector labial con FPS 15 o mayor, no sólo ayuda a prevenir las quemaduras, sino que también ayuda a evitar los labios secos o agrietados. Es importante proporcionar individualmente un protector labial a cada niño, de manera de optimizar la protección.
Asegúrese de supervisar a los niños cuando estén usando protector labial o bálsamo labial y manténgalo fuera de su alcance. La aplicación de bálsamo para los labios permite a los niños practicar las habilidades motoras finas, la coordinación de sus ojos y manos si se aplica frente a un espejo y el aprendizaje de una estrategia para la protección solar.
Recuerde que los rayos UV pueden causar daños incluso en días nublados o frescos. Tan solo 10 minutos en el sol del mediodía puede producir quemaduras dolorosas para los niños. Una quemadura solar en la infancia puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de piel en el futuro. Intente cuidarse del sol cada día, durante todo el año.
A continuación, compartimos un anuncio para niños sobre “No engañes al sol”



