La cefalea (dolor de cabeza) es un problema frecuente en pediatría, el efecto que estas tienen sobre el rendimiento académico, la memoria, la personalidad y las relaciones interpersonales de un niño, así como su asistencia a clase, depende de su causa, de su frecuencia y de su intensidad.
Una cefalea en ocasiones puede indicar un trastorno subyacente grave, como por ejemplo un tumor cerebral, por lo que es necesaria una evaluación cuidadosa de los niños con cefaleas recurrentes, intensas o no convencionales.
Los lactantes y los niños responden a la cefalea de forma impredecible, la mayoría de los niños en edad de comenzar a caminar no pueden comunicar las características de la cefalea; en lugar de ello pueden encontrarse irritables y extraños, vomitar, preferir una habitación oscura debido a la fotofobia o frotarse repetidamente los ojos y la cabeza. Los niños son malos narradores cuando escriben las una cefalea y los síntomas asociados.
Las causas más frecuentes de cefalea en los niños incluyen la migraña, el aumento de presión intracraneal (PIC) y los fármacos psicógenos o el estrés. Los defectos de refracción, el estrabismo, la sinusitis y la mal oclusión dentaria son causas mucho menos frecuentes de cefaleas significativas en los niños.



