Los pulmones y los riñones son los principales órganos encargados de mantener la homeostasis del organismo, mediante un buen control del equilibrio ácido-base normal del cuerpo humano. En este tema, la concentración de CO2 (anhídrido carbónico) juega un papel clave para su regulación.
La alcalosis metabólica en niños suele ser secundaria a vómitos o al uso de diuréticos. En la alcalosis metabólica la concentración de bicarbonato sérico está aumentada, aunque una acidosis respiratoria también conduce a un incremento compensatorio en la concentración sérica de bicarbonato. En la alcalosis metabólica simple, sin embargo, el PH está elevado; hay alcalemia (PH sanguíneo por encima de 7,42).
Los pacientes con acidosis respiratoria están acidémicos. Una alcalosis metabólica, al disminuir la ventilación, da lugar a una adecuada compensación respiratoria, la PCO2 (presión de anhídrido carbónico) aumenta en 7 mmHg por cada 10 mEq/L de incremento en la concentración sérica de bicarbonato.
Una compensación respiratoria adecuada nunca excede los 55-60 mg de PCO2, el paciente tiene una alcalosis respiratoria concurrente si la PCO2 es menor que la esperada por la compensación. Una PCO2 mayor de la esperada tiene lugar cuando hay acidosis respiratoria concurrente.



